martes, 21 de septiembre de 2010

El marqués (Niels West-Larsen, 1965)



Intérpretes: O.W. Fischer, Carlos Estrada, Ana Casares, Christiane Maybach, Gustavo Rojo, Félix Fernández, Josefina Serratosa, Pedro R. de Quevedo, Santiago Rivero, Francisco Nieto, Manuel Guitián, Ángel Menéndez, Emiliano Redondo, Antonio P. Bayot, Juan Olaguíbel y José Luis Barrero.



En este blog se quiere mucho al cine español, de todas las épocas y de todos los colores. Es por ello que aquí se comentarán muchas películas españolas, aunque no sean del género fantástico o terrorífico. Y comenzamos con esta rareza de 1965.



El Marqués de Águilas pasa por un momento económico francamente calamitoso. Su afición a la ruleta y a la vida bohemia lo han arruinado y únicamente atesora un viejo caserón con dos criados a los que debe años de sueldo, y un Rolls Royce que a duras penas puede mantener. Todas sus amistades saben de su difícil situación, pero para él lo importante es guardar las apariencias. Finalmente, derrotado por las deudas, decide poner final a su vida. Para ello contrata a un asesino a sueldo, con el que firma un contrato irrevocable por el cual en el plazo de seis meses será asesinado en lo que parecerá un accidente. Durante ese tiempo, la situación del marqués cambia notablemente y se echa atrás en su drástica decisión. Ahora lo difícil será encontrar al asesino.



Toda una singularidad dentro de nuestro cine, primera coproducción entre España y Dinamarca, dirigida por el misterioso Niels Larsen. De este personaje sabemos que participa en el guión de "The boy who stole a million" (Charles Crichton, 1960), rodada en tierras ibéricas. También en nuestro país escribe "Tela de araña" (José Luis Monter, 1963), protagonizada por Eddie Constantine. También aparece como productor del western "Tierra brutal" (Michael Carreras, 1961). "El marqués" es su única realización.

Sin duda, el argumento guarda mucho interés y la película podría haber dado bastante de sí, pero Larsen bascula entre el drama, el thriller y la comedia ligera. Alguna escena, como la del criado que se desmaya entre billetes, parecen absolutamente fuera de lugar. Esta indeterminación, junto con unos diálogos que a veces sobrepasan el absurdo (el ying y el yang, la antimateria...) y una conclusión poco satisfactoria, hacen de este un largometraje convencional, en el que cabe preguntarse cuál hubiera sido el resultado en manos de un profesional de mayor entidad.



El actor austríaco O.W. Fischer, como el marqués protagonista, está sobreactuado en todo momento, y el resto de las actuaciones resultan bastante anodinas.



El realizador recurre en diferentes ocasiones al montaje asincrónico. Cabe destacar la belleza de la sobria fotografía en blanco y negro de Godo Pacheco, así como la belleza de los encuadres y paisajes. Sorprende la poca importancia que se le da a la banda sonora, compuesta por el siempre interesante Adolfo Waitzmann, de toques jazzísticos.



De cara a la galería del país productor aparecen una par de actuaciones folclóricas y una faena del torero José Luis Barrero.

Rodada en Madrid, Estoril, playa de Guincho y en el espectacular castillo de Pena.



Calificación (de 0 a 5): 2.

¿Sabías que...?

Alfredo Hurtado, alias Pitusín, antiguo niño prodigio del cine español, ejerce de ayudante de dirección.

La ficha de la película en IMDB es un desastre. Aparecen en ella actores como Fernando Rey o Charles Regnier, ajenos completamente al rodaje de esta película.