martes, 24 de abril de 2007

LA CORRUPCIÓN DE CHRIS MILLER (JUAN ANTONIO BARDEM, 1972)




Con Jean Seberg, Marisol, Barry Stokes, Perla Cristal, Rudy Gaebel, Alicia Altabella, Gérard Tichy, Vidal Molina, Antonio Parra, Gustavo Re, María Bardem, Miguel Bardem , Juan Bardem, Carl Rapp y Goyo Lebrero.


Tras cuatro años apartada de la pantalla grande, Marisol da un salto al vacío con esta "Corrupción de Chris Miller", dispuesta a aparcar de una vez por todas su anterior y virginal imagen. Interpreta a Chris Miller, una joven que vive en una mansión con su madrastra y un trauma por una violación. Su madrastra, por despecho al padre de Chris, planea una venganza un tanto inusual: la corrompe. Y esto incluye volverla loca y acostarse con ella. Pero de pronto aparece un tercer personaje no invitado, una especie de lobo feroz del cuento de Caperucita. No se entiende muy bien como ante la llamada telefónica que recibió Bardem de Santiago Moncada ofreciéndole este guión, el realizador de "Muerte de un ciclista" aceptara rodarlo. La crítica, por supuesto, la destrozó sin contemplaciones, aunque bien mirado, la filmografía de Bardem es muy irregular, y junto a obras maestras podemos encontrar también bastantes engendros. Este film toma como modelo a ciertos "giallos" italianos a los que intenta insuflar cierta profundidad psicológica propia del cine británico. Lo que ocurre es que los recursos estilísticos de los que hace gala Bardem, especialmente desganado, resultan bastante toscos. Un ejemplo de ello son esos "flashbacks" recurrentes que tan poco ayudan a que fluya la narración. El realizador confesó que lo que más le interesaba era una escena de persecución y ataque que aquí no desvelaremos. Y lo cierto es que la escena en sí es lo mejor de la película, está rodada con cuidado, al ralentí y crea desasosiego, pero el resto, sin ser catastrófico, no está a la altura de lo esperado. En la edición videográfica se cortaron unos segundos del final, los que ocupaban una escena que el propio Bardem tachaba de ridícula. En cuanto al trabajo actoral, la actuación de Marisol es muy desigual, no se ve cómoda en el papel (hay que tener en cuenta también que la película fue rodada en inglés), como tampoco lo está la gran Jean Seberg, que en su estancia en España para rodar esta película, se enamoró perdidamente del realizador Ricardo Franco. A la pobre Perla Cristal se la cargan antes de los títulos de crédito, en una escena que parece salida de un film de Umberto Lenzi. Único trabajo como actor del futuro realizador Miguel Bardem, hijo de Juan Antonio Bardem. Música de Waldo de los Ríos.



Calificación: 4 sobre 10 (prefiero sobre 10 que sobre 5).