miércoles, 17 de marzo de 2010

Es solo un sueño: Onirismos (V)

Yoidore tenshi (Akira Kurosawa, 1948).

Decíamos ayer que muchos realizadores que no son estrictamente adscribibles al cine fantástico utilizan en sus películas escenas oníricas en las que dan rienda suelta a su imaginación, encorsetada por un guión, digamos, realista.
Kurosawa fue un realizador muy "visual". Daba tanta importancia al fondo como a la forma. Y en esta temprana pero genial película da muestras de ello en esta extraña escena protagonizada por Toshirô Mifune, en la que sería su primera colaboración con el realizador.


martes, 1 de diciembre de 2009

El caminante ha dicho adiós




Como en "Operación Mantis" y en "Mi amigo el vagabundo", únicas películas en las que coincidieron estos monstruos del celuloide, Paul Naschy se ha reencontrado con José Luis López Vázquez.


Jacinto Molina ha muerto hoy en Madrid.
El cine está de luto hoy.


viernes, 19 de septiembre de 2008

THE DOORS - COPPOLA - SCORSESE

The end es en mi opinión una de las cinco mejores canciones de The Doors. De todos es sabido que Coppola hizo uso de ella en la fenomenal “Apocalypse now”, pero unos años antes, otro de los grandes realizadores norteamericanos de las últimas décadas la utilizó también.


Apocalypse now.


El primer largometraje de Martin Scorses superó numerosas vicisitudes hasta adoptar su forma definitiva. Durante el rodaje, que se inició en 1965, llevó el título “Bring on the dancing girls”. La película se estrenó en Chicago en noviembre de 1967 con el título de “I call first”. Una año más tarde, el distribuidor Joseph Brenner, responsable de que entraran en Norteamérica títulos como “The bellboy and the playgirls”, cinta alemana remontada por Coppola, “El país del sexo salvaje” de Lenzi y otras oscuras producciones, compró la película y se encargó de su distribución, pero con la condición de que Scorsese añadiera al metraje una escena subidita de tono. Y es precisamente esa escena la que os pongo a continuación. Un brillante ejercicio de estilo con una llamativa labor de montaje que fue rodada en Amsterdam con Harvey Keitel, el protagonista de la cinta, teniendo una ensoñación erótica con Anne Collette, actriz francesa que dispuso su corta filmografía en manos de Jean-Luc Godard, Marc Allegret y Pierre Kast. Como acompañamiento musical, la secuencia cuenta con el citado The end.

La película distribuida por Brenner ya llevó el título con el que hoy es conocida: “Who’s that knocking at my door”, aunque todavía conocería otro. En 1970 se reestrenó con la simple denominación de “J.R.”, el nombre del personaje interpretado por Keitel.



www.Tu.tv

Who's that knocking at my door.


P.D.: Dicebamus hesterna die... Intentaremos mantener esto un poco más vivo. Han sido unos meses en los que ni siquiera he podido entrar al blog. Por cierto, alguien me preguntaba por el título del vídeo del anterior post. Ahora mismo no estoy seguro, pero creo que lo grabé de "Déjate caer", de Jesús Ponce.

miércoles, 11 de junio de 2008

SABIAS PALABRAS

Siempre he tenido dificultades en indignarme cuando la industria viene corriendo con dinero para la cultura. Toda mi carrera cinematográfica ha estado patrocinada por el capital privado. A mí no me han regalado nunca nada por mi cara bonita.
Ingmar Bergman.

Esta frase ha hecho que recuerde cosas como estas:


Subvenciones a manta - Watch more free videos

martes, 10 de junio de 2008

LA MUERTE CUMPLE CONDENA: NECROLÓGICAS MAYO 2008

4 de mayo.

Fred Haines.

A este guionista y realizador norteamericano le gustaban los retos. Y cuanto más grandes, mejor. De ese modo se explica que su trabajo más famoso sea el guión de la adaptación del inadaptable “Ulysses” de James Joyce, que dirigió Joseph Strick en 1967, película que le valió la candidatura al Oscar al mejor guión adaptado. No contento con ello, en 1974 dirigió una adaptación de la famosa novela de Herman Hesse, "El lobo estepario", con Max Von Sydow encabezando el reparto y en el que se incluían fragmentos animados. La recuerdo como una cinta interesante, aunque no demasiado brillante. Después de esta, realizaría numerosos documentales.




12 de mayo.
Claudio Undari.
Uno de los grandes actores de reparto del cine italiano popular. Conocido con el sobrenombre de Robert Hundar, protagonizó una cantidad considerable de westerns mediterráneos, muchos de ellos a las órdenes de Joaquín Luis Romero Marchent, como “Tres hombres buenos” (1963), “Antes llega la muerte” (1964) o “La muerte cumple condena” (1966). Su físico corpulento y de gran altura lo convirtió en un habitual villano del poliziottesco, en películas como “Mátalos, jefe, yo te ayudo” (Michele Lupo, 1973) o “Il cinico, l’infame, il violento” (Umberto Lenzi, 1977). Homenajeado en Venecia, su última aparición en pantalla grande fue en “Ponte Milvio” (Roberto Meddi, 2000).

13 de mayo.

Rosario Prestopino.

A los 58 años nos ha dejado un profesional que sin duda es más famoso por su trabajo que por su nombre. Este maquillador y técnico de FX italiano ha sido el responsable de varias de las escenas más cruentas del cine italiano de los ochenta. ¿Ejemplos? A miles: “Zombi holocausto” (Marino Girolami, 1980), “Las noches del terror” (Andrea Bianchi, 1981), “El destripador de Nueva York” (Lucio Fulci, 1982), “Demons” (Lamberto Bava, 1985), “Opera” (Dario Argento, 1987), “El engendro del diablo” (Michele Soavi, 1989)… Su hijo Diego sigue la tradición familiar.


John Philip Law.

Amigos y amigas, Diabolik ha muerto. Este actor norteamericano, por el cual sentía mucha simpatía, dio lo mejor de sí mismo en el cine europeo. Comenzó su carrera trabajando en Broadway y debutó en el cine como extra a los trece años en “The magnificent yankee” (John Sturges, 1950). Su debut oficial tuvo lugar en Italia con “Smog” (Franco Rossi, 1962). Su belleza y altura, además de unos vivos ojos azules, lo convirtieron pronto en un sex-symbol. Despuntó en “Que vienen los rusos” (Norman Jewison, 1966), pero fue dos años más tarde cuando consiguió sus mejores papeles: el protagonista del “Diabolik” de Mario Bava, y Pygar, el ángel ciego de “Barbarella” (Roger Vadim). Solo por esos dos papeles ya merece un lugar en el corazón del amante del cine fantástico. En 1971 fue el Barón Von Richthofen en “El barón rojo” (Roger Corman) y en 1974 fue Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (Gordon Hessler). Poco más tarde comenzaría una cruel decadencia que lo llevó a protagonizar infectas series-Z y a aparecer como invitado en series de televisión. Su última película ha sido “Chinaman’s chance” (Aki Aleong, 2008), en la que formó parte de un reparto que es todo un muestrario de actores caídos en desgracia. Valga como homenaje a este actor este estupendo montaje que he encontrado por la red.


15 de mayo.

Alexander Courage.

Compositor y arreglista norteamericano dos veces candidato al Oscar por las bandas sonoras de “En busca del amor” (Jean Negulesco, 1964) y “El extravagante Dr. Dolittle” (Richard Fleischer, 1967). Pero sin duda, su trabajo más conocido es el que hizo para la serie de televisión “Star Trek”, utilizado en todas sus adaptaciones cinematográficas y televisivas. Los trekkies de todo el mundo están de luto.







18 de mayo.

Joseph Pevney.

Ignoraba que todavía estaba vivo este prolífico realizador, tan olvidado en nuestros tiempos. Ha muerto en California a los 96 años. Comenzó como actor teatral y pasó al cine poco después al cine. Su papel más importante fue el de Shorty Polaski en “Cuerpo y alma” (Robert Rossen, 1947). Tres años después abandonó la interpretación y comenzó a dirigir con “Shakedown”, elegante thriller con un primerizo Rock Hudson. Entre su filmografía destacan títulos como “El hombre de las mil caras” (1957), biografía del actor Lon Chaney y “El rastro del asesino” (1957), filme negro con Tony Curtis. A partir de la década de los sesenta se dedicó casi exclusivamente a la televisión, medio para el que dirigió series tan famosas como “La hora de Alfred Hitchcock”, “La familia Munster”, “Star Trek” y “Bonanza”. En la foto lo vemos con Rock Hudson y Cyd Charisse durante el rodaje de “El crepúsculo de los audaces” (1958).


20 de mayo.

Francisco Lara Polop.

Menudo mes más espantoso para los amantes del cine de género. También se nos ha ido el productor, guionista y director valenciano Paco Lara Polop. Comenzó en el campo de la producción con películas tan exitosas como “Del rosa al amarillo” (Manuel Summers, 1963) y “Estambul 65” (Antonio Isasi, 1965). En 1972 dirigió su primera película, la atmosférica “La mansión de la niebla”, con el protagonismo de una guapísima Analía Gadé. Como hemos dicho, se dedicó a un cine popular y frecuentó todos los géneros que triunfaban en aquellos tiempos. Contó con Ornella Muti y Philippe Leroy en “Cebo para una adolescente” (1974). Victoria Abril debutó bajo sus órdenes en “Obsesión” (1975). En 1982 recibió un premio en el Festival de Berlín por su “El cabezota”, protagonizada por Álvaro de Luna. Otras películas suyas fueron “La patria del rata” (1980), “Adulterio nacional” (1982), “Christina y la reconversión sexual” (1984) –producida por Andrés Vicente Gómez y Harry Alan Towers-, y “El fraile” (1990), segunda adaptación de la novela de Matthew Lewis, protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, que cerró su carrera como realizador. No he encontrado ninguna foto, y es que ningún medio de comunicación se ha hecho eco de su fallecimiento. Así nos luce el pelo.


24 de mayo.

Tano Cimarosa.

Actor y realizador italiano frecuente del cine más popular (y van), Gaetano Cimarosa debutó en 1963 con “La smania addosso” (Marcello Andrei). Trabajó para Lucio Fulci en “Il lungo, il corto, il gatto” (1967), hizo de mafioso en la muy interesante “El día de la lechuza” (Damiano Damiani, 1968) y se puso a las órdenes de Ettore Scola en “El comisario y la dolce vita” (1969). En 1975 debuta en la dirección con el giallo “El vicio tiene medias negras”, a la que siguen la curiosa “No alla violenza” (1977) y la invisible “Uomini di parola” (1980). Luigia Miniucchi le dedicó un libro, “Il mondo di Tano Cimarosa” (2006). Foto de Pietro Latini.





26 de mayo.

Sydney Pollack.

Finalizamos el mes con la noticia de la muerte del realizador y ocasional actor Sydney Pollack. Comenzó su carrera actuando y dirigiendo televisión y debutó en la pantalla grande con “La vida vale más” (1965), protagonizada por Sidney Poitier y Anne Bancroft. Su primer gran éxito –y la que es su mejor película en mi opinión- le vino con “Danzad, danzad, malditos” (1969), estupendo retrato de la depresión americana con Jane Fonda y Michael Sarrazin y que le valió su primera candidatura al Oscar. En 1973 obtuvo una gran aclamación popular con “Tal como éramos”, protagonizada por Robert Redford, el actor con el que más veces ha contado. “Tootsie” (1982) le valió su segunda opción al Oscar, que por fin conseguiría en 1985 con “Memorias de África”. Otras películas destacables son “Propiedad condenada” (1966), “Las aventuras de Jeremiah Johnson” (1972), “Yakuza” (1974), “Los tres días del cóndor” (1975) y “Ausencia de malicia” (1981). Sus últimas cintas no guardaban demasiado interés.

martes, 20 de mayo de 2008

DEL POST AL VINILO

Resulta curioso, pero mirando entre mis discos el otro día me fijé en que tengo a las protagonistas de cuatro de mis posts en vinilo. Ellas son:



JANET AGREN, con la que abrí este blog. Aparece en la portada de un single con la banda sonora de la película Tecnica di un amore.




ANNA KARINA, de la que puse un vídeo perteneciente al telefilm Anna. El disco es la banda sonora y Anna está preciosa.




CINZIA MONREALE, otra actriz que ha tenido que lidiar con Lucio Fulci. Aparece en la contraportada de la BSO de El más allá. Estupenda BSO de Fabio Frizzi, por cierto.

Y, por supuesto ANNIE BELLE, de la que próximamente seguiremos hablando. El single lo compré y ya estaba un tanto cascadito, pero se oye bien. La canción la podeis oír aquí.

Pues nada, un post un poco chorra, pero todavía estamos comenzando la semana.

miércoles, 14 de mayo de 2008

ES SOLO UN SUEÑO: ONIRISMOS (IV)

La maldición del altar rojo (Vernon Sewell, 1968).


Una de las primeras películas producidas por la Tigon del recientemente fallecido Tony Tenser. Más o menos basada en el relato Sueños en la casa de la bruja, de H.P. Lovecraft, contó con un reparto realmente apreciable: dos monstruos sagrados del cine de terror como Boris Karloff y Christopher Lee a los que hay que añadir a Barbara Steele y a Michael Gough. Una gozada.

Pero… Sí, es una lástima, pero aquí también hay peros. Y no pocos. El primero, que es el mustio Mark Eden el que interpreta el papel principal de la función, acompañado de la sosipava de Virginia Wetherell. El siguiente es haber contado con unos guionistas mediocres, televisivos, que en muy pocos momentos saben proporcionar la tensión que el relato necesita. Y además está Vernon Sewell, que desde luego no era ningún Terence Fisher. Ni siquiera era un John Gilling, vaya.

El resultado es una película bastante vulgarcilla, hija de su época (las escenas de la fiesta son pop mal entendido), pero disfrutable si se tiene sentido del humor, amén de que el reparto ya vale un visionado.

En las escenas oníricas es cuando Sewell se desmadra, con una extraordinaria Barbara Steele pintada de azul al mando de unas criaturas más bien grotescas. La iluminación se llena de colores y se crea un efecto caleidoscópico muy simpático.



Escena de La maldici?n del altar rojo - Watch more free videos