viernes, 19 de septiembre de 2008

THE DOORS - COPPOLA - SCORSESE

The end es en mi opinión una de las cinco mejores canciones de The Doors. De todos es sabido que Coppola hizo uso de ella en la fenomenal “Apocalypse now”, pero unos años antes, otro de los grandes realizadores norteamericanos de las últimas décadas la utilizó también.


Apocalypse now.


El primer largometraje de Martin Scorses superó numerosas vicisitudes hasta adoptar su forma definitiva. Durante el rodaje, que se inició en 1965, llevó el título “Bring on the dancing girls”. La película se estrenó en Chicago en noviembre de 1967 con el título de “I call first”. Una año más tarde, el distribuidor Joseph Brenner, responsable de que entraran en Norteamérica títulos como “The bellboy and the playgirls”, cinta alemana remontada por Coppola, “El país del sexo salvaje” de Lenzi y otras oscuras producciones, compró la película y se encargó de su distribución, pero con la condición de que Scorsese añadiera al metraje una escena subidita de tono. Y es precisamente esa escena la que os pongo a continuación. Un brillante ejercicio de estilo con una llamativa labor de montaje que fue rodada en Amsterdam con Harvey Keitel, el protagonista de la cinta, teniendo una ensoñación erótica con Anne Collette, actriz francesa que dispuso su corta filmografía en manos de Jean-Luc Godard, Marc Allegret y Pierre Kast. Como acompañamiento musical, la secuencia cuenta con el citado The end.

La película distribuida por Brenner ya llevó el título con el que hoy es conocida: “Who’s that knocking at my door”, aunque todavía conocería otro. En 1970 se reestrenó con la simple denominación de “J.R.”, el nombre del personaje interpretado por Keitel.



www.Tu.tv

Who's that knocking at my door.


P.D.: Dicebamus hesterna die... Intentaremos mantener esto un poco más vivo. Han sido unos meses en los que ni siquiera he podido entrar al blog. Por cierto, alguien me preguntaba por el título del vídeo del anterior post. Ahora mismo no estoy seguro, pero creo que lo grabé de "Déjate caer", de Jesús Ponce.

miércoles, 11 de junio de 2008

SABIAS PALABRAS

Siempre he tenido dificultades en indignarme cuando la industria viene corriendo con dinero para la cultura. Toda mi carrera cinematográfica ha estado patrocinada por el capital privado. A mí no me han regalado nunca nada por mi cara bonita.
Ingmar Bergman.

Esta frase ha hecho que recuerde cosas como estas:


Subvenciones a manta - Watch more free videos

martes, 10 de junio de 2008

LA MUERTE CUMPLE CONDENA: NECROLÓGICAS MAYO 2008

4 de mayo.

Fred Haines.

A este guionista y realizador norteamericano le gustaban los retos. Y cuanto más grandes, mejor. De ese modo se explica que su trabajo más famoso sea el guión de la adaptación del inadaptable “Ulysses” de James Joyce, que dirigió Joseph Strick en 1967, película que le valió la candidatura al Oscar al mejor guión adaptado. No contento con ello, en 1974 dirigió una adaptación de la famosa novela de Herman Hesse, "El lobo estepario", con Max Von Sydow encabezando el reparto y en el que se incluían fragmentos animados. La recuerdo como una cinta interesante, aunque no demasiado brillante. Después de esta, realizaría numerosos documentales.




12 de mayo.
Claudio Undari.
Uno de los grandes actores de reparto del cine italiano popular. Conocido con el sobrenombre de Robert Hundar, protagonizó una cantidad considerable de westerns mediterráneos, muchos de ellos a las órdenes de Joaquín Luis Romero Marchent, como “Tres hombres buenos” (1963), “Antes llega la muerte” (1964) o “La muerte cumple condena” (1966). Su físico corpulento y de gran altura lo convirtió en un habitual villano del poliziottesco, en películas como “Mátalos, jefe, yo te ayudo” (Michele Lupo, 1973) o “Il cinico, l’infame, il violento” (Umberto Lenzi, 1977). Homenajeado en Venecia, su última aparición en pantalla grande fue en “Ponte Milvio” (Roberto Meddi, 2000).

13 de mayo.

Rosario Prestopino.

A los 58 años nos ha dejado un profesional que sin duda es más famoso por su trabajo que por su nombre. Este maquillador y técnico de FX italiano ha sido el responsable de varias de las escenas más cruentas del cine italiano de los ochenta. ¿Ejemplos? A miles: “Zombi holocausto” (Marino Girolami, 1980), “Las noches del terror” (Andrea Bianchi, 1981), “El destripador de Nueva York” (Lucio Fulci, 1982), “Demons” (Lamberto Bava, 1985), “Opera” (Dario Argento, 1987), “El engendro del diablo” (Michele Soavi, 1989)… Su hijo Diego sigue la tradición familiar.


John Philip Law.

Amigos y amigas, Diabolik ha muerto. Este actor norteamericano, por el cual sentía mucha simpatía, dio lo mejor de sí mismo en el cine europeo. Comenzó su carrera trabajando en Broadway y debutó en el cine como extra a los trece años en “The magnificent yankee” (John Sturges, 1950). Su debut oficial tuvo lugar en Italia con “Smog” (Franco Rossi, 1962). Su belleza y altura, además de unos vivos ojos azules, lo convirtieron pronto en un sex-symbol. Despuntó en “Que vienen los rusos” (Norman Jewison, 1966), pero fue dos años más tarde cuando consiguió sus mejores papeles: el protagonista del “Diabolik” de Mario Bava, y Pygar, el ángel ciego de “Barbarella” (Roger Vadim). Solo por esos dos papeles ya merece un lugar en el corazón del amante del cine fantástico. En 1971 fue el Barón Von Richthofen en “El barón rojo” (Roger Corman) y en 1974 fue Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (Gordon Hessler). Poco más tarde comenzaría una cruel decadencia que lo llevó a protagonizar infectas series-Z y a aparecer como invitado en series de televisión. Su última película ha sido “Chinaman’s chance” (Aki Aleong, 2008), en la que formó parte de un reparto que es todo un muestrario de actores caídos en desgracia. Valga como homenaje a este actor este estupendo montaje que he encontrado por la red.


15 de mayo.

Alexander Courage.

Compositor y arreglista norteamericano dos veces candidato al Oscar por las bandas sonoras de “En busca del amor” (Jean Negulesco, 1964) y “El extravagante Dr. Dolittle” (Richard Fleischer, 1967). Pero sin duda, su trabajo más conocido es el que hizo para la serie de televisión “Star Trek”, utilizado en todas sus adaptaciones cinematográficas y televisivas. Los trekkies de todo el mundo están de luto.







18 de mayo.

Joseph Pevney.

Ignoraba que todavía estaba vivo este prolífico realizador, tan olvidado en nuestros tiempos. Ha muerto en California a los 96 años. Comenzó como actor teatral y pasó al cine poco después al cine. Su papel más importante fue el de Shorty Polaski en “Cuerpo y alma” (Robert Rossen, 1947). Tres años después abandonó la interpretación y comenzó a dirigir con “Shakedown”, elegante thriller con un primerizo Rock Hudson. Entre su filmografía destacan títulos como “El hombre de las mil caras” (1957), biografía del actor Lon Chaney y “El rastro del asesino” (1957), filme negro con Tony Curtis. A partir de la década de los sesenta se dedicó casi exclusivamente a la televisión, medio para el que dirigió series tan famosas como “La hora de Alfred Hitchcock”, “La familia Munster”, “Star Trek” y “Bonanza”. En la foto lo vemos con Rock Hudson y Cyd Charisse durante el rodaje de “El crepúsculo de los audaces” (1958).


20 de mayo.

Francisco Lara Polop.

Menudo mes más espantoso para los amantes del cine de género. También se nos ha ido el productor, guionista y director valenciano Paco Lara Polop. Comenzó en el campo de la producción con películas tan exitosas como “Del rosa al amarillo” (Manuel Summers, 1963) y “Estambul 65” (Antonio Isasi, 1965). En 1972 dirigió su primera película, la atmosférica “La mansión de la niebla”, con el protagonismo de una guapísima Analía Gadé. Como hemos dicho, se dedicó a un cine popular y frecuentó todos los géneros que triunfaban en aquellos tiempos. Contó con Ornella Muti y Philippe Leroy en “Cebo para una adolescente” (1974). Victoria Abril debutó bajo sus órdenes en “Obsesión” (1975). En 1982 recibió un premio en el Festival de Berlín por su “El cabezota”, protagonizada por Álvaro de Luna. Otras películas suyas fueron “La patria del rata” (1980), “Adulterio nacional” (1982), “Christina y la reconversión sexual” (1984) –producida por Andrés Vicente Gómez y Harry Alan Towers-, y “El fraile” (1990), segunda adaptación de la novela de Matthew Lewis, protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, que cerró su carrera como realizador. No he encontrado ninguna foto, y es que ningún medio de comunicación se ha hecho eco de su fallecimiento. Así nos luce el pelo.


24 de mayo.

Tano Cimarosa.

Actor y realizador italiano frecuente del cine más popular (y van), Gaetano Cimarosa debutó en 1963 con “La smania addosso” (Marcello Andrei). Trabajó para Lucio Fulci en “Il lungo, il corto, il gatto” (1967), hizo de mafioso en la muy interesante “El día de la lechuza” (Damiano Damiani, 1968) y se puso a las órdenes de Ettore Scola en “El comisario y la dolce vita” (1969). En 1975 debuta en la dirección con el giallo “El vicio tiene medias negras”, a la que siguen la curiosa “No alla violenza” (1977) y la invisible “Uomini di parola” (1980). Luigia Miniucchi le dedicó un libro, “Il mondo di Tano Cimarosa” (2006). Foto de Pietro Latini.





26 de mayo.

Sydney Pollack.

Finalizamos el mes con la noticia de la muerte del realizador y ocasional actor Sydney Pollack. Comenzó su carrera actuando y dirigiendo televisión y debutó en la pantalla grande con “La vida vale más” (1965), protagonizada por Sidney Poitier y Anne Bancroft. Su primer gran éxito –y la que es su mejor película en mi opinión- le vino con “Danzad, danzad, malditos” (1969), estupendo retrato de la depresión americana con Jane Fonda y Michael Sarrazin y que le valió su primera candidatura al Oscar. En 1973 obtuvo una gran aclamación popular con “Tal como éramos”, protagonizada por Robert Redford, el actor con el que más veces ha contado. “Tootsie” (1982) le valió su segunda opción al Oscar, que por fin conseguiría en 1985 con “Memorias de África”. Otras películas destacables son “Propiedad condenada” (1966), “Las aventuras de Jeremiah Johnson” (1972), “Yakuza” (1974), “Los tres días del cóndor” (1975) y “Ausencia de malicia” (1981). Sus últimas cintas no guardaban demasiado interés.

martes, 20 de mayo de 2008

DEL POST AL VINILO

Resulta curioso, pero mirando entre mis discos el otro día me fijé en que tengo a las protagonistas de cuatro de mis posts en vinilo. Ellas son:



JANET AGREN, con la que abrí este blog. Aparece en la portada de un single con la banda sonora de la película Tecnica di un amore.




ANNA KARINA, de la que puse un vídeo perteneciente al telefilm Anna. El disco es la banda sonora y Anna está preciosa.




CINZIA MONREALE, otra actriz que ha tenido que lidiar con Lucio Fulci. Aparece en la contraportada de la BSO de El más allá. Estupenda BSO de Fabio Frizzi, por cierto.

Y, por supuesto ANNIE BELLE, de la que próximamente seguiremos hablando. El single lo compré y ya estaba un tanto cascadito, pero se oye bien. La canción la podeis oír aquí.

Pues nada, un post un poco chorra, pero todavía estamos comenzando la semana.

miércoles, 14 de mayo de 2008

ES SOLO UN SUEÑO: ONIRISMOS (IV)

La maldición del altar rojo (Vernon Sewell, 1968).


Una de las primeras películas producidas por la Tigon del recientemente fallecido Tony Tenser. Más o menos basada en el relato Sueños en la casa de la bruja, de H.P. Lovecraft, contó con un reparto realmente apreciable: dos monstruos sagrados del cine de terror como Boris Karloff y Christopher Lee a los que hay que añadir a Barbara Steele y a Michael Gough. Una gozada.

Pero… Sí, es una lástima, pero aquí también hay peros. Y no pocos. El primero, que es el mustio Mark Eden el que interpreta el papel principal de la función, acompañado de la sosipava de Virginia Wetherell. El siguiente es haber contado con unos guionistas mediocres, televisivos, que en muy pocos momentos saben proporcionar la tensión que el relato necesita. Y además está Vernon Sewell, que desde luego no era ningún Terence Fisher. Ni siquiera era un John Gilling, vaya.

El resultado es una película bastante vulgarcilla, hija de su época (las escenas de la fiesta son pop mal entendido), pero disfrutable si se tiene sentido del humor, amén de que el reparto ya vale un visionado.

En las escenas oníricas es cuando Sewell se desmadra, con una extraordinaria Barbara Steele pintada de azul al mando de unas criaturas más bien grotescas. La iluminación se llena de colores y se crea un efecto caleidoscópico muy simpático.



Escena de La maldici?n del altar rojo - Watch more free videos

LA MUERTE ERA SU JUEGO. NECROLÓGICAS ABRIL 2008


5 de abril.
Charlton Heston.
Una de las grandes leyendas del Hollywood clásico nos dijo adiós a principios de mes. En 1959 ganó el Oscar por su inolvidable papel protagonista en “Ben-Hur” (William Wyler). Pero la nómina de grandes personajes en su carrera resulta casi inabarcable. ¡Cuántos gratos momentos recordamos de él!: los agudos diálogos con Eleanor Parker en “Cuando ruge la marabunta” (Byron Haskin, 1954); su Moisés de “Los diez mandamientos” (Cecil B. de Mille, 1956); el tremendo Ramón Vargas de “Sed de mal” (Orson Welles, 1958); como pareja de Sophia Loren en “El Cid” (Anthony Mann, 1961); el protagonista de la masacrada “Mayor Dundee” (Sam Peckinpah, 1965); el pintor Miguel Ángel en “El tormento y el éxtasis” (Carol Reed, 1965); el bruto Chrysagon de “El señor de la guerra” (Franklin J. Schaffner, 1965); maldiciendo a la humanidad en “El planeta de los simios” (Franklin J. Schaffner, 1968); investigando en un futuro superpoblado en “Cuando el destino nos alcance” (Richard Fleischer, 1973); sus trabajos con Kenneth Branagh, John Carpenter, Richard Lester, Tom Gries… Podríamos seguir hablando de este estupendo actor, de gran presencia física, durante horas. Sin él, el cine sería más pequeñito. En la foto, durante la Marcha por los Derechos Humanos de 1963. ¡Para que después llegue un ególatra manipulador como Michael Moore y ose intentar ponerlo en ridículo!

8 de abril.
Stanley Kamel.
El psiquiatra de la televisiva serie “Monk” falleció de un ataque al corazón. Tras de sí deja toda una carrera que comenzó a finales de los años sesenta. Debutó en el cine interpretando un pequeño papel en el filme experimental “Bacchanale” (John y Lem Amero, 1970). Ha participado en numerosas series de televisión como “Misión imposible”, “Los ángeles de Charlie”, “Lou Grant”, “Canción triste de Hill Street”, “Cagney & Lacey”, “La ley de Los Angeles”, “Melrose Place”, “Sensación de vivir” y “Murder one”, entre otras muchas. En cine lo vimos en “Star 80” (Bob Fosse, 1980) y en numerosas series B, aunque también participó en “Inland Empire” (David Lynch, 2006).

9 de abril.
Jacques Morel.
Veterano actor galo, famoso por ser la voz habitual de Obélix en sus traslaciones cinematográficas. Comenzó en los años cuarenta, siempre dando vida a personajes secundarios. Habitual de la filmografía de Sacha Guitry, interpretó al monarca Luis XVI en “María Antonieta” (Jean Delannoy, 1955). Otras películas suyas son “Elena y los hombres” (Jean Renoir, 1956), “Maigret en el caso de la condesa” (Jean Delannoy, 1959), “Lo imprevisto” (Alberto Lattuada, 1962) o “Mil millones en un billar” (Nicolas Gessner, 1965). En sus últimos años de carrera se refugió en la televisión.


15 de abril.
Hazel Court.
¡Qué clase tenía Hazel Court! Sus interpretaciones para la saga que Roger Corman dedicó a Poe son de primera clase y su presencia, notabilísima. Genuína scream queen, esta actriz ya hizo sus pinitos dentro del cine fantástico en su Inglaterra natal antes de pasar a vivir a Hollywood, como así lo atestiguan películas como “Ghost ship” (Vernon Sewell, 1952) y “Devil girl from Mars” (David MacDonald, 1954). Dio la réplica a Peter Cushing en la fundamental “La maldición de Frankenstein” (Terence Fisher, 1957). A principios de los sesenta, como decíamos, se asienta en los Estados Unidos. Allí protagoniza diferentes series para la televisión antes de hacerse un hueco en “Doctor Blood’s coffin” (Sidney J. Furie, 1961). Para Roger Corman protagoniza “La obsesión” (1962), “El cuervo” (1963) y “La máscara de la muerte roja” (1964). Con la llegada de los setenta se retira y únicamente volvería a aparecer en cine en “El final de Damien” (Graham Baker, 1981). Curiosamente, por entonces estaba casada con el actor y realizador Don Taylor, director de “La maldición de Damien” (1978).

16 de abril.
Conxita Bardem.
Ninguno de los grandes periódicos del país se ha hecho eco de la muerte de la prima abuela de Javier Bardem. Actriz eminentemente teatral, en pantalla grande se la pudo ver en películas como “La larga agonía de los peces bajo el agua” (Francisco Rovira Beleta, 1970), “Un genio en apuros” (Lluís Josep Comerón, 1983), “La fiebre del oro” (Gonzalo Herralde, 1993) y “El pianista” (Mario Gas, 1998). Fue una de las fundadoras de l'Associació d'Actors i Directors Professionals de Catalunya (AADPC). No he encontrado ninguna foto de ella (¿alguien tiene alguna?).

29 de abril.
Julie Ege.
Otra actriz que siempre estará en el corazoncito del aficionado al fantástico. En 1962 fue Miss Noruega. En 1967 viaja a Inglaterra para aprender el idioma y hacer de niñera. Dos años más tarde se convierte en chica Bond en “007 al servicio secreto de Su Majestad” (Peter Hunt). Su belleza no pasa desapercibida y comienza a aparecer en películas con asiduidad, sobre todo comedias. Dentro del género fantástico protagoniza “Criaturas olvidadas del mundo” (Don Chaffey, 1971), “The final programme” (Robert Fuest, 1973), “Craze” (Freddie Francis, 1974), “The mutations” (Jack Cardiff, 1974), además de dar cuerpo a la voluptuosa Vanessa de “Kung Fu contra los siete vampiros de oro” (Roy Ward Baker, 1974). Poco más tarde se retira y vuelve a Noruega, donde trabajaba de enfermera y era invitada a festivales y convenciones.

jueves, 3 de abril de 2008

LA MUERTE NO DESERTA: NECROLÓGICAS MARZO 2008


4 de marzo.
Leonard Rosenman.
Este compositor neoyorquino debutó en el cine gracias a su amistad con el actor James Dean. Fue en “Al este del Edén” (Elia Kazan, 1955). Ganó en dos ocasiones el Oscar a la mejor adaptación musical por “Barry Lyndon” (Stanley Kubrick, 1975) y por “Esta tierra es mi tierra” (Hal Ashby, 1976) y fue candidato otras dos veces las bandas sonoras originales de “Los mejores años de mi vida” (Martin Ritt, 1983) y “Misión: Salvar la tierra” (Leonard Nimoy, 1986). Un gran músico, muy personal e innovador.


6 de marzo.
Malvin Wald.
Wald pasará a la posteridad por ser coguionista de esa obra maestra que es “La ciudad desnuda” (Jules Dassin, 1948), trabajo por el que optó al Oscar al mejor guión original. Su trabajo posterior resulta bastante decepcionante, pero podemos mencionar “Not wanted” (Elmer Clifton, 1949) y “Al Capone” (Richard Wilson, 1959), además de numerosas series-B, generalmente de tema bélico y gran cantidad de series de televisión.








11 de marzo.
Akemi Negishi.
A esta actriz japonesa la descubrió en un cabaret el gran Josef Von Sternberg, para quien protagonizaría su última película como director, “Anatahan” (1953). Este hecho, además de su indudable belleza, hizo que se la conociera como la Dietrich nipona. Trabajó en varias ocasiones para Akira Kurosawa, en filmes como “Ikimono no kirouku” (1955), “Donzoko” (1957) o “Dodes’ka-Den” (1970). Asimismo alternó estos prestigiosos títulos con un cine de género más popular, como en “King Kong contra Godzilla” (Inoshiro Honda, 1962) o “Kaidan hebi-onna” (Nobuo Nakagawa, 1968).




16 de marzo.
Ivan Dixon.
Actor y realizador afroamericano, muy comprometido con los derechos humanos, no en vano fue presidente de Negro Actors for Action. Debutó en un pequeño papel en “Sangre sobre la tierra” (Richard Brooks, 1957). En 1965 obtiene el papel que lo hace popular, el del sargento Kinch de la serie “Los héroes de Hogan”. Ya por entonces, su trabajo en la televisión ocupa casi todo su tiempo. A partir de 1970 comenzó a dirigir para la pequeña pantalla, además de dos largometrajes: “Trouble man” (1972) y “The spook who sat by the door” (1973).





18 de marzo.
Anthony Minghella.
Complicaciones después de una cirugía se han llevado antes de hora a este realizador británico que en 1996 recibió el Oscar a la mejor dirección por la correcta “El paciente inglés”. Su primera película, vista en Sitges, fue “Truly, madly, deeply” (1990). Anteriormente había escrito varios guiones para la televisión. Otras películas suyas destacables son “El talento de Mr. Ripley” (1999) y “Cold Mountain” (2003).









19 de marzo.
Arthur C. Clarke.
El inolvidable creador de “2001 – Una odisea en el espacio”. Kubrick le pidió que partiera de su relato “The sentinel” para crear el guión de esta, la obra maestra de las obras maestras del cine. Con posterioridad a su estreno, salió la novela, pues esa era una de las cláusulas del contrato. Con él se ha ido una de las mentes más preclaras del siglo XX, uno de los mejores escritores de ciencia-ficción, además de haber contribuído activamente para la ciencia.


Paul Scofield.
El mismo día en que fallecía Clarke, lo hacía también su compatriota Paul Scofield, un gran actor que ganó el Oscar por su sobria caracterización de Tomás Moro en “Un hombre para la eternidad” (Fred Zinnemann, 1966), papel que también le valió uno de sus tres premios BAFTA, además de un Tony por su trabajo en la obra teatral de Robert Bolt en la que la película está basada. Debutó en el cine con “La princesa de Éboli” (Terence Young, 1955), donde interpretaba al rey Felipe II de España, y entre sus papeles más recordados de su corta filmografía (era un hombre de teatro) están los de “El tren” (John Frankenheimer, 1964), “King Lear” (Peter Brook, 1971), “El dilema” (Robert Redford, 1994) o “El crisol” (Nicholas Hytner, 1996).




24 de marzo.
Rafael Azcona.
Una de nuestras mejores plumas y el guionista más laureado del cine español, ganador de cinco premios Goya y otros cinco del Círculo de Escritores. Debutó en el cine con el libreto de la inolvidable “El pisito” (Marco Ferreri, 1959). Para el mismo Ferreri escribió la no menos mordaz “El cochecito” (1960), en una colaboración que se extendería a lo largo de los años. Para Berlanga creó los guiones de películas tan grandiosas como “Plácido” (1961), “El verdugo” (1963) y “La escopeta nacional” (1978), entre otras. Como observamos, ha estado siempre detrás de las mejores películas del cine patrio. También es el autor de “La prima Angélica” (1974), “El anacoreta” (Juan Estelrich, 1976), “Mi hija Hildegart” (Fernando Fernán-Gómez, 1977) y “El año de las luces” (Fernando Trueba, 1986), entre muchas otras.

Richard Widmark.
Uno de los grandes villanos del cine nos ha dicho adiós. Debutó en el cine por lo grande, logrando una candidatura al Oscar por su papel en “El beso de la muerte” (Henry Hathaway, 1947). Un actor excelente que supo envejecer estupendamente. Memorables son sus composiciones para cintas como “Noche en la ciudad” (Jules Dassin, 1950), “Pánico en las calles” (Elia Kazan, 1950), “Vencedores o vencidos” (Stanley Kramer, 1961), “Dos cabalgan juntos” (John Ford, 1961) o “Viejos recuerdos de Louisiana” (Volker Schlöndorff, 1986). La última vez que lo pudimos ver en pantalla grande fue en “True colors” (Herbert Ross, 1991).


25 de marzo.
Abby Mann.
Un día después de que falleciera uno de sus protagonistas, le seguía el guionista de la ya citada “Vencedores o vencidos” (1961), película por la que ganó el Oscar. También son suyos los guiones de “Ángeles sin paraíso” (John Cassavetes, 1963), “El barco de los locos” (Stanley Kramer, 1965), “El detective” (Gordon Douglas, 1968) o “Quiero la verdad” (Milton Katselas, 1975). También fue el creador del mítico detective televisivo Kojak.







31 de marzo.
Jules Dassin.
Uno de los grandes directores del Hollywood de los años cuarenta, cuya carrera se vio ciertamente amenazada al entrar en la lista negra del inefable senador McCarthy por culpa de los delatores Frank Tuttle y Edward Dmytryk. Debutó en 1941 adaptando a Poe en la poco conocida “The tell-tale heart”. Entre sus películas americanas destacan las soberbias “La ciudad desnuda” (1948) y “Noche en la ciudad” (1950), la última película que rodó en su país. Emigró a Francia, donde cosechó éxitos como la influyente “Rififí” (1954) o “El que debe morir” (1957), en el rodaje de la cual conocería a su segunda esposa, la actriz Melina Mercouri. En Grecia dirigiría “Nunca en domingo” (1960), por la que optó a los Oscar al mejor director y guionista, “Fedra” (1962) o “Topkapi” (1964). Su última película fue la decepcionante “Círculo de dos” (1980), rodada bajo pabellón canadiense.