viernes, 27 de abril de 2007

TIM BUCKLEY

Y su legendaria "Song to the siren". Para quien no conociese la original.
Lástima, otro que se fue demasiado pronto.

27 AÑOS SIN MARIO BAVA


Hoy hace 27 años que el maestro nos abandonó.

jueves, 26 de abril de 2007

ERIKA BLANC HABLA SOBRE PETER LEE LAWRENCE

Parece que esta entrevista se encontraba adjunta al VHS italiano, edición “Nocturno”, de la película “Amore e morte nel giardino degli dei” (Sauro Scavolini, 1972), que protagonizaban Peter Lee Lawrence y Erika Blanc. La traducción del italiano es mía, por lo que no está libre de errores. Si quereis ver el original (aunque tiene bastantes falta), está aquí.

Además de ser un gran éxito, “Brigada suicida”, que rodaste en 1968 marcó el primer encuentro entre tú y Peter Lee Lawrence, seguramente el más fiel de tus compañeros en la gran pantalla.

No es del todo exacto: yo, a Peter ya lo conocía de hacía algo más de un año, por un anuncio. El decía siempre que quería llegar a ser como Alain Delon, pero era muy honesto, no era vanidoso, estudiaba con mucho ahínco, porque este trabajo le gustaba muchísimo. Absolutamente diferente de Guy Madison, ahora que estamos hablando del filme de Brescia, me viene a la cabeza que él también estaba allí.: era desconfiado, hablaba solo en inglés…no me era tan simpático.

Durante mucho tiempo se dijo que Peter Lee Lawrence se suicidó; lo que ocurrió, sin embargo, no fue así.

No, Peter murió de un tumor en el cerebro. La última película que hicimos juntos era en Raffica, en Túnez. Estaba muy cambiado, no era él, tenía ataques increíbles…además nos queríamos mucho, efectivamente. Habíamos hecho una escena en la que eramos náufragos en el mar: recuerdo que habíamos llegado al aeropuerto de Tunicia y era un día cálido de noviembre y por consiguiente, decidimos rodar enseguida, sin parar en el hotel. Como tenía que lanzarme al agua de golpe, rogué que me trajeran algo para beber. Una vez que había bebido, comencé la escena. No salía del agua, cada poco rato bebía ese whisky tunecino… no sé qué fue, pero en un cierto momento, mientra Peter y yo gritabamos, fingiendo ser náufragos, llegaron unos delfines para salvarnos. Comenzaron a girar a nuestro alrededor. Después, cuando salí, finalizada la escena, di dos o tres pasos y perdí el conocimiento. Comprendes, con todo el alcohol que había bebido. Me desperté al día siguiente en un lugar que no conocía, todo blanco y de repente no entendía nada.

Después recobraste la memoria…

Sí. Me contaron que apenas salí del agua, llegó la sastra y me envolvió con una toalla y yo irrumpí a gritar que quería a mi abuela. Lo intentaron todo, hacerme comer, no hubo nada que hacer. Debieron de llevarme al hotel a cuestas (se rie). Y después, con Peter, escapamos del hotel, porque no nos habían pagado y no teníamos dinero.

A mí hay una película que hiciste junto con Peter Lee Lawrence que siempre me ha gustado, se titulaba “Amore e morte nel giardino degli dei”.

Aunque era una bella historia, de un amor incestuoso entre hermano y hermana, aunque la habíamos rodado con poco dinero. Lástima que Scavolini haya abandonado el cine, porque sabía dirigir muy bien a los actores.

En la película estaba también Orchidea de Santis.

Ah, trabajé en el teatro el año pasado, con Fiorenzo Fiorentini. Ahora se dedica a la radio, trabaja mucho en la RAI. Orchidea es una de esas chicas simpáticas y todavía está igual…

Bah, pero si tú no has cambiado nada… sinceramente.

Físicamente me defiendo todavía bien, pero de cara… bah, es cierto, los años están ahí, pero los llevo muy bien, todos me quitan diez años…(rie).

Veo que fumas siempre con pipa.

Primero la fumaba a escondidas. Debes saber que comencé a fumar en pipa a los ocho años, la de mi abuelo. Después, cuando me hice mayor, parecía una pose el que fumase la pipa en público. Mientras, ahora me dejo fotografiar con la pipa, no me importa en absoluto…(rie), tanto que no corro más el riesgo de pasar por una que quiere exhibirse. Primero, ya sabes, una chica bonita, muy aparente, cabello rojo y fuma con pipa. Se convertía en algo excesivo. Pero escucha, esta película de Scavolini no fue la última que hice con Peter, ¿verdad?

No, de hecho, con Peter Lee Lawrence trabajasteis juntos nuevamente en “Giorni d’amore sul filo di una lama”, una historia de amor ambientada en Venecia.

También en Venecia, una buena parte la habíamos rodado en Livorno. Eh, sí, sí es la última película que rodamos juntos. Recuerdo que él llegaba con su mujer y los niños. Estaba casado con una actriz española, Cristina Galbó, muy bonita, que era famosa por un filme sobre un colegio, un “giallo” (“¿Qué le habéis hecho a Solange?”, de Massimo Dallamano.


Peter en acción.


miércoles, 25 de abril de 2007

PETER LEE LAWRENCE, UN PISTOLERO SIN SUERTE




La maldita enfermedad se lo llevó cuando aún no tenía treinta años. Repasemos la breve historia de un actor alemán que se dedicó principalmente al “western”, una presencia que se dejaba querer por la cámara.

Su nombre auténtico era Karl Hirenbach, pero con el apogeo del género americano por excelencia, al igual que cientos y cientos de profesionales, tuvo que resguardarse en un seudónimo anglosajón por el bien de la distribución internacional del producto. Nació en la isla de Lindau, una idílica población situada en el lago Constanza, en Bavaria el 21 de febrero de 1945.

Debutaría en el cine a la edad de 20 años de la mano de Sergio Leone, ahí es poco, en la coproducción germano-italo-hispano-monegasca (uff!) “La muerte tenía un precio”, en la que aparecía sin acreditar. Su aparición se limita a un “flashback” en el que es asesinado por el “Indio” Gian Maria Volontè.

Rubio, alto y de atractivo aspecto, pronto se haría un hueco en el cine de género que se rodaba en Italia y España y pasaría a ser protagonista principal de diferentes películas, como “El hombre que mató a Billy el Niño” (Julio Buchs, 1967), en la que incorporaba al famoso pistolero En 1968 protagoniza “La furia de Johnny Kid” (Gianni Puccini) al lado de Cristina Galbó, con la que acabaría casándose un año más tarde (¡qué buena pareja hacían!). De esta unión nacería un hijo.

El joven Peter estaba en su apogeo. Fue el protagonista absoluto de “Winchester, uno entre mil” (Primo Zeglio, 1968), “El sabor del odio” (Umberto Lenzi, 1968), al lado de John Ireland, y “Uno a uno, sin piedad” (Rafael Romero Marchent, 1968), todos ellos grandes éxitos en nuestras taquillas.

Ese mismo año y cambiando de género, rodó “Brigada suicida” a las órdenes de Alfonso Brescia. Película ambientada en la segunda guerra mundial en la que compartió pantalla con la bella actriz italiana Erika Blanc, nacida Erica Bianchi. Fue el inicio de una larga colaboración que duraría hasta su muerte.

El trigueño Peter se convirtió en un destajista. Después de un rodaje comenzaba otro, cuando no simultaneaba varios. Otros títulos en los que participó fueron “Sin aliento” (Fernando Cerchio, 1969), “Tiempos de Chicago” (Julio Diamante, 1969), film de gánsteres o “Garringo” (Rafael Romero Marchent, 1969), un “western” bastante superior a la media.

En 1971 protagonizaba “Belleza negra”, de James Hill, basada en el famoso cuento de Anna Sewel publicado en 1877. Durante estos años, en los que el “western” mediterráneo ya se había contaminado por el humor del fenómeno “Trinidad”, Peter siguió en primera línea de fuego con cintas como “Reza por tu alma…y muere” (Tulio Demicheli, 1970), “La muerte busca un hombre” (José Luis Merino, 1971), “Cuatro pistoleros de Santa Trinidad” (Giorgio Cristallini, 1971) o “Un dólar para Sartana” (León Klimovsky, 1971).

Después de unas cuantas películas coprotagonizadas con Erika Blanc, y su participación en las cintas españolas “Tarzán y el arco iris” (Manuel Caño, 1972) y “Los caballeros del botón de ancla” (Ramón Torrado, 1974), rodaría su último filme, “Il bacio di una morta” (Carlo Infascelli, 1974), nueva versión de la novela de Carolina Invernizio que ya había sido llevada a la pantalla por Guido Brignone en los años cuarenta.

El 19 de abril de ese mismo año, Peter Lee Lawrence moría. Ha habido muchos rumores sobre las circunstancias de su muerte. De hecho, incluso en www.imdb.com se habla de suicidio. Parece ser que Peter sufría un tumor cerebral que le hacía caer en contínuas depresiones y cambios de humor. Si se suicidó o no lo hizo, no lo sabemos. Según su compañera Erika Blanc, está claro que no acabó con su vida.

Lo cierto es que en los escasos nueve años de carrera que tuvo, participó en una treintena de producciones y quién sabe lo que hubiera ocurrido si las cosas hubieran ocurrido de otra manera. El “western” europeo no se concibe sin su presencia, una de las más importantes y carismáticas de ese período de frenética actividad cinematográfica, cuando el cine era una industria en nuestro país.

martes, 24 de abril de 2007

LA CORRUPCIÓN DE CHRIS MILLER (JUAN ANTONIO BARDEM, 1972)




Con Jean Seberg, Marisol, Barry Stokes, Perla Cristal, Rudy Gaebel, Alicia Altabella, Gérard Tichy, Vidal Molina, Antonio Parra, Gustavo Re, María Bardem, Miguel Bardem , Juan Bardem, Carl Rapp y Goyo Lebrero.


Tras cuatro años apartada de la pantalla grande, Marisol da un salto al vacío con esta "Corrupción de Chris Miller", dispuesta a aparcar de una vez por todas su anterior y virginal imagen. Interpreta a Chris Miller, una joven que vive en una mansión con su madrastra y un trauma por una violación. Su madrastra, por despecho al padre de Chris, planea una venganza un tanto inusual: la corrompe. Y esto incluye volverla loca y acostarse con ella. Pero de pronto aparece un tercer personaje no invitado, una especie de lobo feroz del cuento de Caperucita. No se entiende muy bien como ante la llamada telefónica que recibió Bardem de Santiago Moncada ofreciéndole este guión, el realizador de "Muerte de un ciclista" aceptara rodarlo. La crítica, por supuesto, la destrozó sin contemplaciones, aunque bien mirado, la filmografía de Bardem es muy irregular, y junto a obras maestras podemos encontrar también bastantes engendros. Este film toma como modelo a ciertos "giallos" italianos a los que intenta insuflar cierta profundidad psicológica propia del cine británico. Lo que ocurre es que los recursos estilísticos de los que hace gala Bardem, especialmente desganado, resultan bastante toscos. Un ejemplo de ello son esos "flashbacks" recurrentes que tan poco ayudan a que fluya la narración. El realizador confesó que lo que más le interesaba era una escena de persecución y ataque que aquí no desvelaremos. Y lo cierto es que la escena en sí es lo mejor de la película, está rodada con cuidado, al ralentí y crea desasosiego, pero el resto, sin ser catastrófico, no está a la altura de lo esperado. En la edición videográfica se cortaron unos segundos del final, los que ocupaban una escena que el propio Bardem tachaba de ridícula. En cuanto al trabajo actoral, la actuación de Marisol es muy desigual, no se ve cómoda en el papel (hay que tener en cuenta también que la película fue rodada en inglés), como tampoco lo está la gran Jean Seberg, que en su estancia en España para rodar esta película, se enamoró perdidamente del realizador Ricardo Franco. A la pobre Perla Cristal se la cargan antes de los títulos de crédito, en una escena que parece salida de un film de Umberto Lenzi. Único trabajo como actor del futuro realizador Miguel Bardem, hijo de Juan Antonio Bardem. Música de Waldo de los Ríos.



Calificación: 4 sobre 10 (prefiero sobre 10 que sobre 5).


lunes, 23 de abril de 2007

ENTREVISTA A FABRIZIO DE ANGELIS


Productor y realizador nacido en Roma el 15 de noviembre de 1940. Es más conocido por su labor en la producción y fue uno de los responsables del auge del cine de género italiano a principios de la década de los ochenta. Entre sus producciones destacan “Nueva York bajo el terror de los zombi”, “Aquella casa al lado del cementerio”, “El más allá”, “El destripador de Nueva York” y “Manhattan baby”, todas dirigidas por Lucio Fulci, “Zombi holocausto”, de Marino Girolami y la trilogía del Bronx que realizara Enzo G. Castellari. Como director, uno de sus seudónimos más socorridos es el de Larry Ludman.
Esta entrevista data de mediados de los años noventa y está incluída en el excelente libro “Spaghetti nightmares”, de Luca M. Palmerini y Gaetano Mistretta. La traducción del inglés es mía, por lo que no está libre de errores. Las notas al margen también son mías.

¿Cómo entraste en el mundo del cine?

Tuve un largo aprendizaje, estudiando principalmente bajo las órdenes de un gran maestro, Edmondo Amati¹, del que pienso que aprendí la mayor parte de lo que sé sobre cine, negocios y relaciones humanas.

¿Qué te llevó a dedicarte a la producción?

El deseo de ser productor es similar al deseo de jugar al póker, es un juego en el que debes aceptar que has de tomar riesgos. Tengo un temperamento de jugador. De hecho, cuando produje mi primera película no tenía ni un céntimo. Trabajé como un loco y acumulé pequeñas deudas que pagué puntualmente.

Al principio estabas asociado con Massacessi², si no me equivoco…

Tienes razón. Lo conocí mientras trabajaba en un film de Alberto de Martino e inmediatamente nos hicimos amigos y decidimos tentar a la suerte juntos en la producción. No continuamos nuestra sociedad porque las sociedades en la industria del cine, excepto en raras ocasiones, están destinadas a tener una corta vida. De todos modos, fuera de nuestro trabajo, continuamos siendo grandes amigos.

¿Qué piensas de la militancia en el género del horror de Massacessi?


Pienso que siempre hace bien su trabajo en este tipo de filmes, aunque me gustaría verle involucrado en una película de gran presupuesto.

¿Cuándo conociste a Lucio Fulci?

Nos conocimos mientras trabajaba con Edmondo Amati. Cuando le pregunté si quería dirigir “Nueva York bajo el terror de los zombi”, lo hice porque sabía de su habilidad en el género del terror.

Con “Nueva York bajo el terror de los zombi” nació el mito del “Corman italiano”, ¿no crees?

“Nueva York bajo el terror de los zombi” se gestó sobre una idea mía, pero yo no sabía que iba a ser conocido como el “Roger Corman italiano”. Es adulador, porque Corman está acreditado, entre otras cosas, por haber lanzado la carrera de actores y directores que después se convertirían en estrellas de primera fila, como Francis Ford Coppola y Jack Nicholson. De todos modos, no le envidio, porque leí que una gran compañía americana le debe una gran cantidad de dinero que quizá nunca consiga.

¿Cuáles son tus preferencias dentro del género de la fantasía literaria y cinematográfica?

En lo que concierne a las películas, soy un gran admirador de Spielberg mientras que en literatura, me viene a la cabeza el nombre de Asimov.

¿Cómo valorarías el segundo film que produjiste, “Zombi holocausto”, de Marino Girolami?

No es una mala película, aunque podría haber sido mejor, contaba con todos los medios a nuestra disposición para haber sido mejor.

¿Qué recuerdas de “El más allá”, “Aquella casa al lado del cementerio” y “El destripador de Nueva York”?

Recuerdo estas tres películas con especial placer porque tuvieron mucho éxito y esto fue una influencia positiva en mi carrera de productor.

¿Cuál es tu película de terror favorita de todas las que has producido?

Es difícil decir…quizá “El destripador de Nueva York”.

¿Qué piensas de tu guionista de confianza, Dardano Sacchetti?

Dardano Sacchetti es un guionista que raramente decepciona. Espero que tengamos más oportunidades para trabajar juntos.

¿Cuál es tu opinión sobre la sociedad Clerici-Mannino³?

No quiero hacer juicios de valor, pero creo que Clerici y Mannino tienen referentes culturales muy diferentes.

¿Por qué el guión de Sacchetti para “Manhattan baby” fue modificado con el inserto del prólogo egipcio?

La razón de la inserción del prólogo fue, sobre todo, enriquecer la película con un punto de vista escenográfico.

¿Qué memorias te trae la “trilogía post-atómica” de Enzo G. Castellari?


Esa trilogía fue ideada porque estaba considerada “de moda” y las películas fueron rodadas casi enteramente en el Bronx. Tengo un gran concepto de Castellari; en mi opinión, es un gran profesional.

Brevemente, dime lo que piensas de cinco actores con los que has trabajado: Mark Gregory (nombre real, Marco de Gregorio), Vic Morrow, Christopher Connelly, Fred Williamson y Luigi Montefiori.

Conocí a Marco de Gregorio en un gimnasio y le sugerí si quería convertirse en actor. Tengo recuerdos muy cariñosos del difunto Vic Morrow y de Christopher Connelly, y una gran estima por Fred Williamson y Luigi Montefiori.

¿Encontraste alguna dificultad tras la cámara para rodar “Thunder”?

No, me pareció una cosa muy natural, porque siempre había participado intensa y analíticamente en todas las fases del rodaje de mis producciones. Sin embargo, únicamente me considero un director ocasional y cuando el presupuesto lo permite, prefiero confiar la dirección de la película a otros.

¿Por qué siempre has dirigido principalmente películas de acción?

Me fascinan, y además es el único tipo de producción de presupuesto medio que tiene éxito en el exterior.

En 1985, volviste al género de terror con “7 Hyden Park (La casa maledetta)”, de Alberto de Martino. ¿Cuáles son tus impresiones del director y de la película?

Alberto de Martino es un amigo querido y un profesional válido con el que continúo tendiendo una relación laboral. A pesar del modesto presupuesto, pienso que el film funcionó.

¿Qué nos puedes decir acerca de “El hombre rata” y “Paganini horror”?

Bueno, con la primera tuve problemas con el director, Giuliano Carnimeo. No creo que sea una de mis producciones más exitosas, como tampoco creo que estuviese particularmente implicado con “Paganini horror”, de Luigi Cozzi.

¿Qué piensas del legendario Gianetto de Rossi y su paso a la dirección?

Gianetto tiene un gran talento. Él llegó a este negocio como artista de maquillaje y efectos especiales y creo que también romperá moldes como director.

¿Qué películas de entre las tuyas prefieres y cuáles te gustan menos?

Como me decía un viejo amigo, tendría que decir que mis películas favoritas son las que han costado menos dinero y han tenido mayor éxito en taquilla. Pero bromas aparte, las películas que prefiero son las que tienen un argumento simple pero abundan en ideas. Le tengo menos cariño a las películas que tienen una trama complicada y difícil de seguir por el espectador.

Una última pregunta: ¿cuáles son tus planes para el futuro?

Tengo un montón de planes, pero dicen que da mala suerte hablar de ellos antes de hora, así que me temo que tendré que dejarte en suspense.


¹ Edmondo Amati, veterano productor que comenzó en tiempos del “western” a la italiana. Produjo una cincuentena de películas, entre las que destacan “Una historia perversa” y “Una lagartija con piel de mujer”, de Lucio Fulci; “No profanar el sueño de los muertos”, de Jordi Grau; “El anticristo”, de Alberto de Martino y “Virus”, de Antonio Margheriti. Falleció en 2002.
² Aristide Massaccessi, conocido internacionalmente como Joe d’Amato, el realizador de “Gomia, terror en el mar egeo” y gran parte de la saga de Emanuelle negra. Falleció en 1999.
³ Se refiere a Gianfranco Clerici y Vincenzo Mannino, duo de guionistas que colaboraron en obras como “Murderock uccide a passo di danza” y “El destripador de Nueva York”, ambas de Fulci; “Miami golem”, de Alberto de Martino y “Trampa a un violador”, de Ruggero Deodato, entre otras.




Filmografía como director:

1983 Trueno (Thunder)
1984 Tirando a matar (Impatto mortale)
1985 Thunder, policía sin ley (Thunder II)
Cobra mission
Cacería del hombre (Cane arrabbiato)
1987 Il ragazzo dal kimono d’oro
1988 Thunder 3 (Thunder III)
Colpo di stato
Il ragazzo dal kimono d’oro 2
1989 Cocodrilo asesino (Killer crocodile) trailer
1990 L’ultima partita
Il ragazzo delle mani d’acciaio
1991 Il ragazzo dal kimono d’oro 3
Fuga de Kayenta
1992 Il ragazzo dal kimono d’oro 4
Il ragazzo dal kimono d’oro 5
1993 Il ragazzo dal kimono d’oro 6
1994 Sogno d’amore
The iron girl

jueves, 19 de abril de 2007

LA BESTIA UCCIDE A SANGUE FREDDO (FERNANDO DI LEO, 1971)


Con Klaus Kinski, Margaret Lee, Rosalba Neri,Jane Garret, John Karlsen, Gioia Desideri, John Ely, Fernando Cerulli, Sandro Rossi, Giulio Baraghini, Ettore Geri, Antonio Radaelli, Monica Strebel, Carla Mancini, Franco Marletta, Piero Nistri, Daniela di Bitonto, Enzo Spitareli, Marco Mariani, Gilberto Galimberti y Rosanna Braida.

La clínica del doctor Osterman es de lo más curiosa. Se trata de un psiquiátrico enclavado en un bello castillo que solo trata a mujeres ricas y guapas a base de partidas de cricket. Además, se puede visitar un cuarto que está repleto de armas e instrumentos de tortura, como una virgen de Nuremberg. ¿Armas y enfermos mentales en un mismo edificio? Por lógica todo tiene que acabar en un baño de sangre. Fernando di Leo se apunta al por entonces floreciente "giallo" con una película a la que le cuesta mucho atrapar el interés del espectador. Quizá consciente del escaso potencial del guión, di leo opta por recrearse en escenas eróticas de la más diversa índole. La gran Rosalba Neri, que interpreta a una ninfómana, tiene una escena de ducha inolvidable. Además se lo monta con el jardinero. A la bellísima Margaret Lee le va Kinski, que interpreta a un doctor. Hay varias escenas lésbicas entre Jane Garret (actriz mala hasta decir basta) y Monica Strebel. Por fin, ya pasado el ecuador del metraje, comienzan los asesinatos. ¿el autor? Eso es lo de menos. Se le descubre en el último instante, se le acribilla, no sin que antes cometa toda una matanza en un dormitorio, y se acaba el espectáculo. Lo más destacable de esta floja película es, por supuesto, el elenco femenino, además del apoteósico final. Di Leo opinaba que este era su peor film, que era obvio y banal. En palabras suyas, "solo la escena final, cuando el asesino es descubierto y masacra a las enfermeras, es válida. También la secuencia de la ducha". Franco lo Cascio aparece como ayudante de dirección. Años más tarde se haría un puesto en el circuito "hardcore" con el seudónimo de Luca Damiano.

Calificación: 1 sobre 5.