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viernes, 24 de febrero de 2012

Es solo un sueño. Onirismos (VI)

La più bella serata della mia vita (Ettore Scola, 1972).

En esta tan interesante como poco conocida película del gran Ettore Scola, Alberto Sordi es huésped en un castillo en el que un grupo de magistrados retirados recrean juicios históricos famosos. Nuestro infeliz se presta al juego y participa en el papel de acusado. Entre una opípara cena y gran cantidad de botellas de vino, el fiscal (el soberbio Michel Simon) le va sacando trapos sucios hasta el punto que finalmente lo acusa del asesinato de su jefe.

Esta escena tiene lugar después de la cena, tras conocer la sentencia. El pobre Albertone se monta en la moto de su ángel de la muerte (una impresionante Janet Agren), para acabar en el patíbulo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Es solo un sueño: Onirismos (V)

Yoidore tenshi (Akira Kurosawa, 1948).

Decíamos ayer que muchos realizadores que no son estrictamente adscribibles al cine fantástico utilizan en sus películas escenas oníricas en las que dan rienda suelta a su imaginación, encorsetada por un guión, digamos, realista.
Kurosawa fue un realizador muy "visual". Daba tanta importancia al fondo como a la forma. Y en esta temprana pero genial película da muestras de ello en esta extraña escena protagonizada por Toshirô Mifune, en la que sería su primera colaboración con el realizador.


miércoles, 14 de mayo de 2008

ES SOLO UN SUEÑO: ONIRISMOS (IV)

La maldición del altar rojo (Vernon Sewell, 1968).


Una de las primeras películas producidas por la Tigon del recientemente fallecido Tony Tenser. Más o menos basada en el relato Sueños en la casa de la bruja, de H.P. Lovecraft, contó con un reparto realmente apreciable: dos monstruos sagrados del cine de terror como Boris Karloff y Christopher Lee a los que hay que añadir a Barbara Steele y a Michael Gough. Una gozada.

Pero… Sí, es una lástima, pero aquí también hay peros. Y no pocos. El primero, que es el mustio Mark Eden el que interpreta el papel principal de la función, acompañado de la sosipava de Virginia Wetherell. El siguiente es haber contado con unos guionistas mediocres, televisivos, que en muy pocos momentos saben proporcionar la tensión que el relato necesita. Y además está Vernon Sewell, que desde luego no era ningún Terence Fisher. Ni siquiera era un John Gilling, vaya.

El resultado es una película bastante vulgarcilla, hija de su época (las escenas de la fiesta son pop mal entendido), pero disfrutable si se tiene sentido del humor, amén de que el reparto ya vale un visionado.

En las escenas oníricas es cuando Sewell se desmadra, con una extraordinaria Barbara Steele pintada de azul al mando de unas criaturas más bien grotescas. La iluminación se llena de colores y se crea un efecto caleidoscópico muy simpático.



Escena de La maldici?n del altar rojo - Watch more free videos

miércoles, 5 de marzo de 2008

ES SOLO UN SUEÑO: ONIRISMOS (III)

Prisión (Ingmar Bergman, 1949).


No he leído ningún libro sobre Ingmar Bergman, así que no sé qué dicen los expertos en el realizador al respecto, pero creo que “Prisión” (Fängelse, 1949) supone una ruptura con sus películas anteriores. En primer lugar, porque rompe con el esquema temático que seguían todas y cada una de sus cintas precedentes. Es una película más rica, de mayor complejidad argumental y en la que ya se vislumbran gran parte de las obsesiones del maestro sueco, aunque son tratadas de un modo un poco caótico (pero bello) que con el tiempo se encargaría de pulir.

Doris Svedlund es la actriz protagonista. Es curioso como el primitivo Bergman va cambiando de actrices en cada película y, por el contrario, su plantel de actores se repite constantemente. Así, en “Prisión” nos encontramos con el protagonismo de Birger Malmsten, un actor como la copa de un pino que todavía trabajaría unas cuantas ocasiones más con Bergman y que merece ser redescubierto con carácter de urgencia.

En esta escena onírica destaca el magnífico tratamiento de la fotografía por parte del operador Göran Strindberg, que ya había trabajado con Bergman y que, curiosamente, ya no lo volvería a hacer. Una bella escena, llena de misterio.


Escena de Prisi?n (Ingmar Bergman, 1949) - Watch more free videos

Como vereis, he cambiado y ya no utilizo youtube. Me han quitado un par de vídeos con la única explicación de que atentan contra sus normas. No sé de qué normas habla, pues las que me he leído no ponen que mostrar un pecho esté prohibido.
En cualquier caso, me parece preocupante que un pecho sea censurable y las diferentes vejaciones a humanos que habitualmente encontramos en youtube no lo sean.

viernes, 28 de septiembre de 2007

SOLO ES UN SUEÑO: ONIRISMOS (I)

Musik i mörker (Ingmar Bergman).

Estrenamos esta sección con el objeto de ofrecer diferentes escenas oníricas de películas de cualquier género. Porque eso es lo que tienen este tipo de secuencias: que caben en cualquier género.
Una escena onírica supone un salto al vacío, una transgresión en muchos casos. Para un realizador que está dirigiendo, pongamos por ejemplo, un drama muy académico, supone una válvula de escape, un desencorsetamiento con el resto del metraje. Aquí vale todo, no existen reglas y, por supuesto, el autor da lo máximo de sí, se esfuerza especialmente en este tipo de secuencias.
Comenzaremos con el maestro Ingmar Bergman, recientemente fallecido, y con una de sus primeras y desconocidas películas, pues no hay que olvidar que su primer éxito a nivel internacional le vino cinco años más tarde con la maravillosa "Un verano con Mónica".
"Musik i mörker" data de 1948 y es la cuarta película de su director. Filmax la ha editado en DVD bajo el título de "Música en la oscuridad". Una cinta muy recomendable.
Este primer sueño es el del protagonista Bengt, protagonizado por el actor Birger Malmsten, que acaba de recibir un tiro accidentalmente durante el cumplimiento de su servicio militar. Bengt estaba jugueteando con un perrito blanco como la nieve que rodeaba la escena. Y sus sueños tienen una fuerza visual y dramática innegable. Espero que os guste.