lunes, 23 de septiembre de 2013
Proyecto Lucio Fulci (III): Urlatori alla sbarra (1960)
martes, 4 de enero de 2011
Proyecto Lucio Fulci (II): I ragazzi del juke-box (1959)

Con Tony Dallara, Elke Sommer, Betty Curtis, Antonio de Teffè, Fred Buscaglione e i suoi Asternovas, Adriano Celentano e la Modern Jazz Gang, I Campioni, Gianni Meccia, Giacomo Furia, Benny [Benedetta] Rutili, Ivette Masson, Giuliano Mancini, Mario Carotenuto, Mario Ambrosino (n.a.), Mara Fiè (n.a.), Karin Well [Wilma Truccolo] (n.a.), Rossella D’Aquino (n.a.), Loretta Capitoli (n.a.), Gianni Riomi (n.a.), Andrea Scotti (n.a.), Renato Mambor (n.a.), Gianni Loti (n.a.), Paola Patrizi (n.a.), Nino Musco (n.a.), Paolo Fiorino (n.a.) y Lucio Fulci (n.a.).
“Contrabando en Nápoles” tuvo una distribución muy reducida en Italia pero hizo que el nombre de Fulci comenzara a ponerse en boca de diferentes productores. Uno de ellos, Giovanni Adessi, lo contrata para dirigir la que será su segunda película como realizador.
La Fogna
Un largometraje históricamente importante, pues inaugura un subgénero que se pondría de moda durante unos pocos años: la comedia musical juvenil, con ritmos más modernos, como el rock’n’roll, que van escalando posiciones entre los gustos de los más jóvenes. Sus representantes son los llamados “urlatori” (chillones).
Tony Dallara entre una actriz no reconocida, Karin Well y Mara Fiè
En el guión, Fulci cuenta con la inestimable ayuda de Piero Vivarelli, todo un experto musical. Incluso alguna de las canciones que Celentano canta son obra suya.
Antonio de Teffè y Elke Sommer
La protagonista principal es la juke-box, o gramola, popularizada en Italia a partir de 1955. Ella es la narradora de la historia y la que nos presenta a los diferentes personajes. Como anécdota, ese mismo año se estrenó también “Juke box urli d’amore”, de Mauro Morassi, que ahondaba sobre el tema.
Antonio de Teffè entre Elke Sommer e Ivette Masson
La historia es bien sencilla: jóvenes, música y conflictos generacionales. Ocurre en el imaginario país de Festivalia, cuyo mapa coincide curiosamente con el de Italia. En el club “La Fogna” se reúnen los amigos para hacer aquello que más les gusta, cantar y tocar piezas modernas. Giulia es una de las chicas habituales del club. Es la hija del dueño de la discográfica IDC, dedicada a popularizar la tradicional canción italiana. De hecho, el lema de la casa es “Una madre para cada uno y una canción para cada madre”. Y a propósito de la música que produce y sus habituales temas melancólicos exclama: “¡quiero un mar de lágrimas!”.
Un jovencísimo Adriano Celentano
Mientras en La Fogna celebran festivales de música sussultata, el dueño de la discográfica planea la coronación de Claudio Appio como rey de la canción italiana. Algo a lo que Giulia y sus amigos no están dispuestos, por lo que deciden arruinar el acto televisado con canciones rock y un conato de striptease, que provoca que las autoridades pongan el grito en el cielo. El padre de Giulia pasa un día en la cárcel y enferma, por lo que es la misma Giulia la que se pone al mando de la discográfica y da una oportunidad a todos sus amigos.
Giacomo Furia y Mario Carotenuto
Cuando su padre se recupera y ve lo que ha hecho su hija, su enfado es mayúsculo pero finalmente ha de darle la razón, pues los resultados económicos de su aventura musical han sido mayúsculos.
Mario Carotenuto y Benny Rutili
Muchos números musicales se intercalan en la escasa trama. Hay un momento en que se enlazan las actuaciones de Betty Curtis, Gianni Meccia (genial su "Odio tutte le vecchie signore"), Tony Dallara e I Campioni. Además también podemos escuchar canciones de un joven Adriano Celentano (su primera película) y del singular Fred Buscaglione, que ya había participado en la anterior cinta de Fulci.
Antonio de Teffè, Rossella D'Aquino y Tony Dallara
La inevitable historia de amor está protagonizada por la alemana Elke Sommer y el romano Antonio de Teffè, que unos años más tarde adquiriría notoriedad con el seudónimo de Anthony Steffen en numerosos westerns. La guapa actriz, pese a que acababa de instalarse en Italia, se atrevió a recitar en italiano, aunque luego fuese comprensiblemente doblada.
Lucio Fulci y Fred Buscaglione
Hay que destacar la soberbia actuación cómica de Mario Carotenuto como el padre de Elke Sommer, así como la de Giacomo Furia, ya visto en “I ladri”. También podemos observar a unas jovencísimas Karin Well y Mara Fiè, guapísima actriz que con los años cambiaría su nombre por el de Gloria Milland.
Betty Curtis, Tony Dallara y Adriano Celentano
Una película muy simpática, rodada con buen ritmo por Lucio Fulci, teniendo en cuenta que los escenarios se reducen prácticamente a dos: el club y la discográfica. Por primera vez en su carrera se guarda un papelito a su medida. Es el único rasgo distintivo que reconocemos del todavía principiante realizador.
Benny Rutili, Elke Sommer, Giacomo Furia y Mario Carotenuto
Su siguiente largometraje, también producido por Addessi, reincidirá sobre el tema. Ya hablaremos de él.
¿Sabías que…?
Se estrenó un mes y medio más tarde que “Contrabando en Nápoles”, en plena canícula. Pese a ello, tuvo un notable éxito de público.
El título de rodaje fue “Ti dirò… che tu mi piaci”.
martes, 21 de diciembre de 2010
Proyecto Lucio Fulci (I): Contrabando en Nápoles (1959)
Comenzamos, como no podría ser de otra manera, con su opera prima, titulada en Italia “I ladri”. Fíjense en la sutil diferencia entre el cartel italiano y el español.
Con Giovanna Ralli, Armando Calvo, Totò, Giacomo Furia, Enzo Turco, M. Luisa Rolando, Rafael [Luis] Calvo, Juan José Menéndez, Roberto de Simone, Fred Buscaglione, Félix Fernández (n.a.), Leopoldo Valentini (n.a.), Maribel Alonso (n.a.) y Mara Lasso (n.a.).
La trama gira alrededor de un Vincenzo, un trabajador portuario que encuentra una lata de mermelada con muchas monedas dentro. Se trata de parte del botín de un gángster, Joe Castagnato, que ha regresado a Italia desde Estados Unidos con todo un botín escondido de esa manera. Vincenzo se lo cuenta a su mujer, y esta ata cabos, por lo que deciden visitarlo con la intención de chantajearlo. No lo consiguen, pero se ven envueltos en un importante robo.
Giovanna Ralli y Giacomo Furia.
Así pues tenemos una película de gángsteres pero enfocada bajo un prisma cómico. En su época se la menospreció por su gran parecido a “Rufufú” (1958), el exponente más famoso de este subgénero, con la que compartía además el protagonismo de Totò, aunque en este caso interpretaba al comisario de policía que debe detener al malicioso Castagnato. Toda la crítica del momento coincidió en que la película era bastante floja y que lo más destacable de ella era la participación, precisamente del actor napolitano.
Giacomo Furia, Giovanna Ralli, Juanjo Menéndez y Armando Calvo.
Sin duda, “Contrabando en Nápoles” es inferior a la cinta de Monicelli, el guión tiene menos gracia (y eso que hay seis guionistas acreditados) y ciertamente Giovanna Ralli es una apreciable actriz, pero no puede competir con Claudia Cardinale. Con todo, no se puede decir que sea una comedia despreciable. Sus puntos álgidos son, sobre todo, los diálogos declamados por Totò, aunque en muchas ocasiones el espectador no coja las gracias de ese humor napolitano. Las escenas en las que aparece Totò semejan haber sido rodadas en muy poco tiempo, pues casi siempre se encuentra en el mismo despacho. Y es que el presupuesto con el que se contó fue muy escaso.
Armando Calvo y Rafael Luis Calvo.
Como se hizo en régimen de coproducción con España, podemos ver a algún que otro actor nacional entre el reparto. También vemos a Mara Lasso, sin acreditar, en una fiesta.
Roberto de Simone y Juanjo Menéndez.
También es de destacar la excelente fotografía en blanco y negro obra de Manuel Berenguer y Carlo Fiore. Y, por supuesto, la participación estelar del cantante Fred Buscaglione, que canta, en su particularísima manera, “Che notte”, en una de las escenas más memorables del filme. La podéis ver al final del post. No he conseguido averiguar quién es la chica del striptease. Cualquier ayuda será bienvenida.
Giacomo Furia y Giovanna Ralli.
Armando Calvo y Totò.
¿Sabías que…?
En nuestro país se estrenó directamente en programa doble. En Barcelona, en abril de 1960, junto con “Ama Rosa” (León Klimovsky, 1960), y en Madrid, en diciembre, con “Infierno en la ciudad” (Renato Castellani, 1959).
















