miércoles, 1 de diciembre de 2010

El poder del deseo (Juan Antonio Bardem, 1975)


Intérpretes: Marisol, Murray Head, José María Prada, Alfredo Alonso, Francisco Amorós, Eloy Arenas, José Luis Barceló, Pilar Bardem, Juan Cazalilla, Alberto Fernández, Antonio Gamero, Lola Gaos, Tito García, Pilar Gómez Ferrer, Fernando Hilbeck, María Jesús Hoyos, Cris Huerta, Paloma Hurtado, Lola Lemos, Carmen Lozano, José Luis Manrique,Mari Merche, Enrique Navarro, Concha Rabal, Raquel Rodrigo, Antonio Ross, Tina Sáinz, Fernando Sánchez Polack, Javier Sand, Alfonso San Félix, Jaime Segura, Pilar Vela, María Vico y José Yepes.



La segunda colaboración entre Marisol y Bardem está basada en una buena novela del escritor catalán Manuel de Pedrolo, de título Joc brut.


En ella, Javier, un joven publicitario, se enamora de una misteriosa mujer llamada Juna. Su relación es complicada, pues él no sabe donde vive y ella no quiere ser vista con él en público. Finalmente, Juna le explica a Javier que para que puedan vivir juntos una vida feliz, él debe asesinar al despótico tío de ella. Por supuesto, todo irá a peor.



La crítica “seria” ya hacía años que había enterrado a Bardem, al que acusaban de haberse entregado al cine comercial, cuando el propio realizador había dicho en más de una ocasión que él siempre había filmado películas con fines comerciales, que no quería perder dinero con sus películas. Ya su anterior filme. “La corrupción de Chris Miller” había sido desdeñado por la crítica, y este también lo sería con la misma vehemencia. Pero como en este blog no encanta ese cine relegado y menospreciado, no podíamos dejar de hablar de “El poder del deseo”.



La película toma la estructura de un thriller en el que los engaños y las dobles apariencias se suceden contínuamente, todo ello aderezado por alguna osada escena erótica. No en vano, Marisol desintegró definitivamente su virginal imagen precedente con sus primeros desnudos (parciales) en pantalla.



El oficio de publicista de Javier les sirve a Bardem y a Rafael Azcona, guionistas del filme, para hacer una crítica con notables nota de acidez hacia la masa analfabeta de la época y también a la incapacidad de los medios de comunicación para hacerse entender por ella.


La trama se muestra titubeante al principio, con los primeros escarceos de los protagonistas, pero conforme va avanzando en el terreno criminal, se muestra cada vez más interesante, aunque no por ello deje de ser predecible lo que le ocurrirá a Javier.



Bardem aporta su innegable oficio y muestra gran pericia técnica a lo largo del metraje de una película que, si bien está lejos de los logros conseguidos en títulos como “Muerte de un ciclista”, “Calle Mayor” o “Los inocentes”, no merecía el aluvión de improperios que le llovieron por parte de la crítica más progresista.



Se rodó en inglés para que tuviese mayor repercusión internacional. Bardem tenía claro que para el papel de Javier quería a un actor extranjero que le un importante gancho comercial, y finalmente este fue a parar al británico Murray Head, que había tenido un papel destacado en “Domingo, maldito domingo” (John Schlesinger, 1971). Marisol, por su parte, aparece con diferentes pelucas, pero no logra darle el empaque suficiente a su rol. Con todo, la pareja Marisol-Murray Head queda como una de las parejas más chocantes del cine español. El resto del reparto no tiene mayor relieve que servir de comparsa a la pareja. Y es una pena, ya que contaba con actores de la importancia de José María Prada o Lola Gaos. A destacar el debut cinematográfico de Paloma Hurtado, así como la estupenda banda sonora de José Nieto.


¿Sabías que…?


La película tenía que haberse titulado Juego sucio o Juegos sucios, pero el realizador José Antonio de la Loma tenía los derechos sobre esos títulos y no los quiso vender. Al final quedó un título que no agradaba de ninguna manera a Bardem.


Marisol denunció al productor Serafín García Trueba porque de su sueldo de dos millones y medio de pesetas, solo había cobrado millón y medio. Además, el rodaje se retrasó en varias semanas.


El autor de la novela, Manuel de Pedrolo, escribió un vitriólico artículo en “Diario de Barcelona” en el que despotricaba sobre la película.


La actriz Michelle Jenner apareció emulando/rememorando a la Marisol de la película para la revista Vanity Fair. La foto es de Juan Gatti.