martes, 10 de junio de 2008

LA MUERTE CUMPLE CONDENA: NECROLÓGICAS MAYO 2008

4 de mayo.

Fred Haines.

A este guionista y realizador norteamericano le gustaban los retos. Y cuanto más grandes, mejor. De ese modo se explica que su trabajo más famoso sea el guión de la adaptación del inadaptable “Ulysses” de James Joyce, que dirigió Joseph Strick en 1967, película que le valió la candidatura al Oscar al mejor guión adaptado. No contento con ello, en 1974 dirigió una adaptación de la famosa novela de Herman Hesse, "El lobo estepario", con Max Von Sydow encabezando el reparto y en el que se incluían fragmentos animados. La recuerdo como una cinta interesante, aunque no demasiado brillante. Después de esta, realizaría numerosos documentales.




12 de mayo.
Claudio Undari.
Uno de los grandes actores de reparto del cine italiano popular. Conocido con el sobrenombre de Robert Hundar, protagonizó una cantidad considerable de westerns mediterráneos, muchos de ellos a las órdenes de Joaquín Luis Romero Marchent, como “Tres hombres buenos” (1963), “Antes llega la muerte” (1964) o “La muerte cumple condena” (1966). Su físico corpulento y de gran altura lo convirtió en un habitual villano del poliziottesco, en películas como “Mátalos, jefe, yo te ayudo” (Michele Lupo, 1973) o “Il cinico, l’infame, il violento” (Umberto Lenzi, 1977). Homenajeado en Venecia, su última aparición en pantalla grande fue en “Ponte Milvio” (Roberto Meddi, 2000).

13 de mayo.

Rosario Prestopino.

A los 58 años nos ha dejado un profesional que sin duda es más famoso por su trabajo que por su nombre. Este maquillador y técnico de FX italiano ha sido el responsable de varias de las escenas más cruentas del cine italiano de los ochenta. ¿Ejemplos? A miles: “Zombi holocausto” (Marino Girolami, 1980), “Las noches del terror” (Andrea Bianchi, 1981), “El destripador de Nueva York” (Lucio Fulci, 1982), “Demons” (Lamberto Bava, 1985), “Opera” (Dario Argento, 1987), “El engendro del diablo” (Michele Soavi, 1989)… Su hijo Diego sigue la tradición familiar.


John Philip Law.

Amigos y amigas, Diabolik ha muerto. Este actor norteamericano, por el cual sentía mucha simpatía, dio lo mejor de sí mismo en el cine europeo. Comenzó su carrera trabajando en Broadway y debutó en el cine como extra a los trece años en “The magnificent yankee” (John Sturges, 1950). Su debut oficial tuvo lugar en Italia con “Smog” (Franco Rossi, 1962). Su belleza y altura, además de unos vivos ojos azules, lo convirtieron pronto en un sex-symbol. Despuntó en “Que vienen los rusos” (Norman Jewison, 1966), pero fue dos años más tarde cuando consiguió sus mejores papeles: el protagonista del “Diabolik” de Mario Bava, y Pygar, el ángel ciego de “Barbarella” (Roger Vadim). Solo por esos dos papeles ya merece un lugar en el corazón del amante del cine fantástico. En 1971 fue el Barón Von Richthofen en “El barón rojo” (Roger Corman) y en 1974 fue Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (Gordon Hessler). Poco más tarde comenzaría una cruel decadencia que lo llevó a protagonizar infectas series-Z y a aparecer como invitado en series de televisión. Su última película ha sido “Chinaman’s chance” (Aki Aleong, 2008), en la que formó parte de un reparto que es todo un muestrario de actores caídos en desgracia. Valga como homenaje a este actor este estupendo montaje que he encontrado por la red.


15 de mayo.

Alexander Courage.

Compositor y arreglista norteamericano dos veces candidato al Oscar por las bandas sonoras de “En busca del amor” (Jean Negulesco, 1964) y “El extravagante Dr. Dolittle” (Richard Fleischer, 1967). Pero sin duda, su trabajo más conocido es el que hizo para la serie de televisión “Star Trek”, utilizado en todas sus adaptaciones cinematográficas y televisivas. Los trekkies de todo el mundo están de luto.







18 de mayo.

Joseph Pevney.

Ignoraba que todavía estaba vivo este prolífico realizador, tan olvidado en nuestros tiempos. Ha muerto en California a los 96 años. Comenzó como actor teatral y pasó al cine poco después al cine. Su papel más importante fue el de Shorty Polaski en “Cuerpo y alma” (Robert Rossen, 1947). Tres años después abandonó la interpretación y comenzó a dirigir con “Shakedown”, elegante thriller con un primerizo Rock Hudson. Entre su filmografía destacan títulos como “El hombre de las mil caras” (1957), biografía del actor Lon Chaney y “El rastro del asesino” (1957), filme negro con Tony Curtis. A partir de la década de los sesenta se dedicó casi exclusivamente a la televisión, medio para el que dirigió series tan famosas como “La hora de Alfred Hitchcock”, “La familia Munster”, “Star Trek” y “Bonanza”. En la foto lo vemos con Rock Hudson y Cyd Charisse durante el rodaje de “El crepúsculo de los audaces” (1958).


20 de mayo.

Francisco Lara Polop.

Menudo mes más espantoso para los amantes del cine de género. También se nos ha ido el productor, guionista y director valenciano Paco Lara Polop. Comenzó en el campo de la producción con películas tan exitosas como “Del rosa al amarillo” (Manuel Summers, 1963) y “Estambul 65” (Antonio Isasi, 1965). En 1972 dirigió su primera película, la atmosférica “La mansión de la niebla”, con el protagonismo de una guapísima Analía Gadé. Como hemos dicho, se dedicó a un cine popular y frecuentó todos los géneros que triunfaban en aquellos tiempos. Contó con Ornella Muti y Philippe Leroy en “Cebo para una adolescente” (1974). Victoria Abril debutó bajo sus órdenes en “Obsesión” (1975). En 1982 recibió un premio en el Festival de Berlín por su “El cabezota”, protagonizada por Álvaro de Luna. Otras películas suyas fueron “La patria del rata” (1980), “Adulterio nacional” (1982), “Christina y la reconversión sexual” (1984) –producida por Andrés Vicente Gómez y Harry Alan Towers-, y “El fraile” (1990), segunda adaptación de la novela de Matthew Lewis, protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, que cerró su carrera como realizador. No he encontrado ninguna foto, y es que ningún medio de comunicación se ha hecho eco de su fallecimiento. Así nos luce el pelo.


24 de mayo.

Tano Cimarosa.

Actor y realizador italiano frecuente del cine más popular (y van), Gaetano Cimarosa debutó en 1963 con “La smania addosso” (Marcello Andrei). Trabajó para Lucio Fulci en “Il lungo, il corto, il gatto” (1967), hizo de mafioso en la muy interesante “El día de la lechuza” (Damiano Damiani, 1968) y se puso a las órdenes de Ettore Scola en “El comisario y la dolce vita” (1969). En 1975 debuta en la dirección con el giallo “El vicio tiene medias negras”, a la que siguen la curiosa “No alla violenza” (1977) y la invisible “Uomini di parola” (1980). Luigia Miniucchi le dedicó un libro, “Il mondo di Tano Cimarosa” (2006). Foto de Pietro Latini.





26 de mayo.

Sydney Pollack.

Finalizamos el mes con la noticia de la muerte del realizador y ocasional actor Sydney Pollack. Comenzó su carrera actuando y dirigiendo televisión y debutó en la pantalla grande con “La vida vale más” (1965), protagonizada por Sidney Poitier y Anne Bancroft. Su primer gran éxito –y la que es su mejor película en mi opinión- le vino con “Danzad, danzad, malditos” (1969), estupendo retrato de la depresión americana con Jane Fonda y Michael Sarrazin y que le valió su primera candidatura al Oscar. En 1973 obtuvo una gran aclamación popular con “Tal como éramos”, protagonizada por Robert Redford, el actor con el que más veces ha contado. “Tootsie” (1982) le valió su segunda opción al Oscar, que por fin conseguiría en 1985 con “Memorias de África”. Otras películas destacables son “Propiedad condenada” (1966), “Las aventuras de Jeremiah Johnson” (1972), “Yakuza” (1974), “Los tres días del cóndor” (1975) y “Ausencia de malicia” (1981). Sus últimas cintas no guardaban demasiado interés.